jueves, 24 de junio de 2010

Nuevos espacios

No es lo mismo escuchar algo, que leerlo. Lo efímero (transitorio, fugaz) de la palabra se pierde frente a lo, por decirlo de alguna forma, tangible de un escrito.

Por eso, cuando las tecnologías (libro, televisor, computadora) llegaron a nuestras manos, la vida cotidiana cambió por completo.
En De la cultura masiva a la cultura mediática María Cristina Mata, explica esto en una breve frase: “los medios alcanzaban donde la interacción personal y la influencia institucional no llegaban”, es decir, se hacía (y hacen) cargo de un número de tareas designadas anteriormente a una cierta cantidad de instituciones.
Ellos se adentraron en cada rutina humana creando una nueva forma de interacción y de estructuración de las relaciones sociales, ya no dadas exclusivamente por el contacto cara-a-cara.

La mediatización de la cultura fue, es y será el poder de producir, almacenar, recibir y distribuir nuestras creencias, experiencias, sentimientos y opiniones; lo que conlleva nuestros modos de vida y costumbres, todo lo que somos. Es por eso que la función de los medios, como dice Roger Silvertone en el capítulo 2 “Mediatización” del libro ¿Para qué estudiar los medios?, es muy relevante en la vida diaria de las sociedades porque, si bien vemos a estos como “fuentes de información, los medios entretienen, también en este aspecto se elaboran y transforman significados”. Construyen imaginarios colectivos que ayudan al desarrollo y definición del sentimiento de identidad nacional, estereotipos, leyes morales y éticas.

Para ejemplificar los anteriores conceptos y responder, puntualmente, la pregunta clave “cómo interactúan entre sí los medios y los individuos” es interesante ver el siguiente fragmento de la película “Tienes un email” el cual ejemplifica lo que Mata, citando a Eduardo Subirats, llama “la mediatización de la experiencia”, ese nuevo espacio producido a partir de los lugares comunes que comparten los individuos, ya no mediados por la experiencia humana a través del lenguaje y otros procesos culturales, sino a partir de un nuevo espacio político-epistemológico que genera en los individuos nuevos significados a partir de ese producto de la realidad del cual los medios son los productores centrales. Con esto, se extienden los centros de interacción entre los sujetos en los que se conforman nuevas formas de ser y actuar.

En el video la protagonista se adentra en la web, “está online” esperando contactarse con otro igual. Ahora vive en el mundo virtual , ella es su apodo y su voz son palabras, sin embargo, nunca se va del mundo “real”, por llamarlo de alguna forma, sólo está dentro de ese mundo de las tecnologías, que le permite transformar el tiempo y el espacio, dominarlo; ya no es necesario que, para interactuar con otro, los dos sujetos compartan un lugar específico en común.




Julia Gallizzi

1 comentario:

  1. Julia: es excelente este post! Has logrado apropiarte de las nociones conceptuales que nos ofrecen los autores para poder pensar el proceso de mediatización. Asimismo, el recurso utilizado es pertinente e ilustrativo para explicar, con otro lenguaje, y a la vez argumentar.
    Felicitaciones!

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